martes, 21 de junio de 2016

Yo antes de ti (Reino Unido/2016). Dirección: Thea Sharrock. Elenco: Emilia Clarke, Sam Claflin, Jenna Coleman, Charles Dance, Matthew Lewis, Steve Peacocke, Janet MacTeer. Guión: Jojo Moyes (basado en su novela homónima). Fotografía: Remi Adefarasin. Edición: Jonh Wilson. Mùsica: Craig Armstrong. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 110 minutos. Salas: .

Por Hernán Cortés

La premisa de Yo antes de ti se adivina a los pocos minutos y tampoco habrá demasiados misterios respecto a lo que seguirá. Pero dentro de obviedad de su estructura -a lo que se agregan cursilerías varias, clichés de clases y algún golpe bajo-, la película de Thea Sharrock (basada en el libro homónimo de Jojo Moyes, también autor del guión) regala más de un momento entrañable y, contra lo que pueda esperarse, sus casi dos horas de duración no pesan en absoluto. ¿La responsable? Emilia Clarke, cuya gestualidad, carisma y fotogenia se imponen por sobre cualquier propuesta almibarada.


El punto de partida, como se dijo, es simple. Una pareja de treintañeros, de esos que parecen salidos de una publicidad (carilindos, a primera vista compinches, habitantes de un lujoso departamento), se prepara para comenzar su día, pero Will (Sam Claflin) sale apurado hacia su trabajo y una moto lo atropella. Elipsis y zoom a Louisa (Clarke), una chica que, tras perder su trabajo en el bar del pueblo donde vive junto a su familia, consigue un nuevo empleo como asistente de un joven cuadripléjico, que no es otro que Will. Él, que ahora vive al cuidado de sus padres en un suntuoso castillo, se ha vuelto hosco y cínico tras el accidente y rechaza de plano cualquier acercamiento de la entusiasta y naif Louisa. Pero -claro- estamos ante un drama romántico, y estos dos seres en apariencia opuestos estarán destinados a unirse.

Como indican los manuales, habrá complicaciones: Louisa está de novio (un runner con pocas luces), aunque el verdadero inconveniente radica en la decisión que tiene tomada Will a futuro. El film sabe mantener un tono sostenido respecto al padecimiento de Will (no lo victimiza, ni tampoco exacerba su carácter agrio), aunque sobre el último tramo apela a una emotividad que lo pone peligrosamente cerca de De ahora y para siempre, película estrenada este año, de origen literario y nudo conflictivo similares. Afortunadamente, por espesor narrativo y solidez actoral, el saldo final es mucho más favorable para el film de Sharrock. Por no mencionar, claro, a la hermosa y notable Clarke.



0 comentarios :

Publicar un comentario